
En año 1961, aproximadamente, mi padre, José Noval colocó un buzón, que previamente había construido en su trabajo, en el monte La Tesa, en Asturies.En compañía de un compañero de andanzas, apellidado Viejo, salieron de Pola de Lena, y se encaminaron, supongo que en dos jornadas,hasta La Tesa, en el mazizo de Ubiña.
Mi padre murió en el año 1996. El mismo año que nació su nieto Julen.
Desde siempre he querido visitar aquel monte, en recuerdo y admiración a mi padre.
Desde siempre he querido visitar aquel monte, en recuerdo y admiración a mi padre.

Este verano de 2010, con unos compañeros de fatigas mendigozailes, organizamos una expedición a Ubiña y La Tesa.
No alojamos en el Refugio del Meicín. Encantador, refugio y guarda.
Y el día 23 de agosto, después de una larga caminata (por nuestro habitual extravío), coronamos La Tesa.

Con la emoción contenida, sentí que pisaba el mismo camino, el mismo monte, la misma cumbre, que años atrás había pisado mi padre.
Yo nunca le acompañé a la montaña.
Sin embargo, casi cincuenta años después aquí estaba con mi hijo, recordandole y honrrandole.
Gracias Jokin, por tus quejas.
Eskerrik asko primo, por ser como eres.
Gracias Jaka, por estar siempre ahí.

Y a todos y todas que no pudistéis estar, pero que me acompañabais en el proyecto, eskerrik asko ere bai.
Algún día volveremos.

